13/04/2007
POLÍTICA, ESTRATEGIA, HISTORIA
En este contexto, tal vez no esté más recordar que el general George C. Marshall (jefe de estado mayor del Ejército norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial) comentó una vez que uno no podía entender de estrategia sin haber leído a Tucidides. Y la gran obra de ese historiador griego está dedicada a la Guerra del Peloponeso, uno de cuyos episodios cruciales fue la expedición ateniense a Sicilia.


En el año 415 a.d.J.C. los atenienses se sentían muy satisfechos de su situación estratégica. Su archirival Esparta, incapaz de hacer valer su poderío bélico terrestre, acababa de firmar una paz en condiciones favorables para Atenas. Se presentó entonces la posibilidad de acudir en ayuda de las ciudades griegas pro-atenienses en Sicilia, y que “halcones” como el político Alcibíades veían también como una oportunidad para expandir el poder de Atenas hacia el Oeste. Los ciudadanos atenienses, olvidando los consejos del fallecido Perícles sobre no extender en exceso su imperio, apoyaron mayoritariamente la empresa. Sin embargo, otro líder ateniense y futuro comandante de la expedición, Nicias, no compartía ese optimismo y trató de disuadir a sus conciudadanos argumentando que la operación requería muchas más fuerzas de las asignadas inicialmente.
En febrero de 2003, el general Eric Shinseki, jefe del estado mayor del Ejército estadounidense, compareció ante el Congreso. Declaró que el cumplimento de los objetivos de la guerra con Irak establecidos por la administración Bush requerirían varios cientos de miles de soldados. Tal vez no hubiera ninguna intencionalidad política en las palabras de Shinseki, pero resultaría ingenuo pensar que el general no era consciente de que el ardor bélico de los congresistas podría atenuarse con una presentación realista de los costes. De ahí que las estimaciones de Shinseki fuesen objeto de desdeño y descalificación implacables por los “halcones” de la administración Bush, que finalmente lograron su propósito de invadir y ocupar Irak con un nivel de fuerzas que, a la postre, ha resultado insuficiente.

Veinticuatro siglos antes, la ciudadanía de Atenas aprobó el aumento de tropas solicitado por Nicias (para consternación de éste) y la expedición partió hacia Sicilia. El incremento del ejército expedicionario contribuyó a hacer aún más gravosa la hecatombe militar ateniense dos años más tarde, de la que la ciudad del Partenón nunca llegaría a recuperarse. En el año 404, Atenas capituló ante Esparta y sus aliados, lo que puso fin a la Guerra del Peloponeso.
Resulta muy tentador, a la hora de fundamentar decisiones políticas cruciales, buscar en el pasado analogías de situaciones actuales. Pero posiblemente la mejor lección (tal vez, la única) que nos enseña la historia es que ningún ejemplo de tiempos pretéritos puede sustituir a un análisis riguroso y desapasionado del presente.
05/04/2007
EL EJÉRCITO ESPAÑOL EN AFGANISTÁN: LA "MISIÓN DE PAZ" QUE NUNCA LO HA SIDO
Las acciones hostiles de los últimos meses contra las tropas españolas en Afganistán (y que ya se han cobrado la vida de dos militares) resaltan la hipócrita actitud de PSOE y PP sobre la presencia militar hispana en el país centroasiático. La hipocresía radica en que ambos partidos escamotean bajo la muletilla de “misión de paz” la realidad del despliegue del Ejército español en tierras afganas.
En la década de 1990, las tropas españolas en la desaparecida Yugoslavia se interponían como una fuerza neutral de las Naciones Unidas entre dos beligerantes. En Afganistán, aunque su misión también esté legitimada por la ONU, los militares españoles están integrados una fuerza internacional que intenta establecer un nuevo régimen, frente a la oposición armada de elementos locales. Por tanto, forman parte de uno de los bandos en el conflicto, incluso si desempeñan sobre el terreno tareas similares a las del caso yugoslavo.
En este contexto, la pregunta clave sobre la presencia española en el país centroasiático es: si la situación se degradara y los talibán consiguiesen extender su campaña de insurgencia hasta el sector español, ¿está dispuesto nuestro país a asumir los riesgos y costes de enfrentarse a ellos? Practicar una política del avestruz, intentando suprimir una amenaza negándose a reconocerla como tal, además de deshonesto intelectualmente, puede resultar al final un esfuerzo estéril, ya que, como dijo Trotsky, “aunque tú no te intereses por la guerra, la guerra se interesará por ti”.
28/03/2007
La guerra (y la realización de un reportaje) es el infierno
La principal carga de un jefe militar [o de un realizador de reportajes televisivos. Nota del transcriptor] es soportar la decepción y el desbaratamiento de planes. Todo conspira contra él: ejecución torpe, condiciones meteorológicas, averías, malentendidos, obstrucciones deliberadas, envidias, etc. Debe estar preparado para aceptar el cincuenta por ciento de resultados en el doble del tiempo calculado.
Joseph "Vinegar Joe" Stilwell (1883-1946)
12/03/2007
10/03/2007
¡Ojo al dato!
Referencias a "piratón" en Google: 32.200
Referencias a "piratones" en Google:16.600
09/03/2007
Más palabras memorables
De “El juego de Hollywood” (1992).
June: No voy al cine.
Griffin Mill: ¿Por qué ?
June: La vida es demasiado corta.
(Dedicado a “el Pichón”)
Palabras memorables
Frase (rigurosamente verídica) oída a un australiano (sobrio):
“Yo admiró mucho la bravadura de los toreros.”
(Dedicado a Lili)
06/03/2007
¡SCOOP!
“Caleidoscopio”, el programa más enterado de la radiodifusión española, ha obtenido una nueva primicia informativa para sus oyentes. Su equipo de periodistas de investigación, movido por su voluntad de servicio a la sociedad, ha indagado en la trastienda del mundo universitario. Concretamente, en la trastienda de un master en Periodismo que cierta universidad zaragozana imparte en colaboración con cierto periódico aragonés. En rigurosa exclusiva, ofrece el resultado de sus pesquisas: el contenido nunca visto de las evaluaciones de alumnos de años anteriores.
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Cuando esta alumna abre su boca, parece que es sólo para cambiar cualquier pie que estuviera ahí metido.
Este alumno ha cumplido todos y cada uno de los ejercicios a la entera satisfacción de él.
Académicamente competente, socialmente insoportable.
X me recuerda muchísimo a un giróscopio: dando siempre vueltas a una velocidad frenética, pero sin ir realmente a ninguna parte.
La alumna tiene engañosas ilusiones de aptitud.
Este alumno ha empleado las becas Erasmus para trasladar sus genitales de universidad en universidad, y a sus compañeros, para trasladarle de bar en bar.
Desde la última evaluación, X ha tocado fondo y se ha puesto a cavar.
La alumna se fija un bajo nivel académico y después fracasa sistemáticamente en alcanzarlo.
Posee la sabiduría de la juventud y la energía de la vejez.
Trabaja bien cuando está bajo constante supervisión y arrinconado como una rata en una trampa.
Este alumno está privando a algún pueblo de su tonto.
20/02/2007
The higher a monkey climbs, the more you see of his behind.
Joseph "Vinegar Joe" Stilwell (1883-1946)
